Me pasé horas probando cada uno de ellos, sintiendo la adrenalina de la velocidad y la emoción de la competición. Mi amigo Alex se unió a mí y comenzamos a correr juntos, comparando nuestros vehículos y habilidades.
La ciudad de Bayshore se convirtió en nuestro playground, y Need for Speed: Underground 2 se convirtió en nuestro juego favorito. La búsqueda del código secreto había valido la pena. Me pasé horas probando cada uno de ellos,
Me dirigí al garaje de Samantha y comencé a buscar en el Nissan Skyline GT-R. Después de unos minutos de búsqueda, encontré un pequeño papel con un código escrito: Me pasé horas probando cada uno de ellos,